Fueron felices y… ¿por qué comieron perdices?

publicado en: Curiosidades | 0

0 Flares

0 Flares


×

Perdiz estofada JolastokiEl “fueron felices y comieron perdices” es uno de los finales de cuento más usados, y una de las primeras referencias a la alta cocina de temporada que reciben nuestros hijos. Desde la más tierna infancia se asocia la felicidad a la alta cocina y, en estos casos, también a la alta alcurnia, ya que la perdiz era un manjar bastante caro que se presuponía adecuado para degustar en una boda de príncipes y princesas.

Pero, ¿de dónde viene el dicho? ¿por qué perdices?

Más allá de la rima que explicaría por qué las “perdices” les hacen tan “felices”, hay dos teorías sobre el origen del dicho, ninguna de ellas apta para los tiernos oídos infantiles. Una de ellas proviene del astrólogo de Margarita de Valois, que proponía un curioso método para asegurarse el amor de su pareja: cazar una perdiz del sexo opuesto y sacarle el corazón. Demasiado truculento para nuestros gusto, si no hay planes de cocinarla y degustarla después.

La segunda teoría afirma que en la corte de Catalina de Medicis se utilizaba la carne de perdiz para despertar el deseo sexual y mejorar la concepción. Poderes afrodisíacos al margen, la perdiz es una buena fuente de proteínas y baja en grasa, con lo que no iban muy desencaminados.

A nivel social, la expresión se utiliza como símbolo del amor romántico, origen de no pocas frustraciones entre los que han buscado un príncipe azul o una princesa de cuento, pero ese es otro tema que vamos a dejar de lado, porque lo que nos interesan son las perdices a nivel culinario, más que a nivel social, astrológico o pseudo medicinal.

La perdiz, una exquisitez de otoño

A nivel gastronómico y culinario, la perdiz es un manjar. Por eso, un plato habitual en otoño de los restaurantes que elaboramos cocina de temporada es precisamente la perdiz, un ave que pesa alrededor de medio kilo por pieza con un carne firme y tersa, y con el intenso sabor aromático de la caza.

La perdiz en la cocina es muy versátil, admite gran variedad de guisos tanto populares como de alta cocina. Pueden comerse frías o calientes, en paté, asadas, confitadas, escabechadas, estofadas, deshuesadas y rellenas… las posibilidades son enormes. Algunas marcas llevan años comercializándolas ya preparadas y envasadas con cierto éxito, y también las podemos encontrar frescas cuando es temporada, y es que resultan deliciosas a poco que se mimen.

Será por ello (y porque son relativamente sencillas de cazar) que se comen en Europa desde hace siglos, y aunque hay mucha bibliografía medieval, y las primeras referencias escritas datan del siglo I, en el famoso libro de recetas del romano Apicio, se cree que se consumen de forma habitual en la península desde por lo menos 2000 años antes de eso.

Una exquisitez de otoño que no hay que dejar escapar para estar “más feliz que una perdiz”.

 

 

Jolastoki

Acerca de Jolastoki

Restaurante de cocina de temporada en Getxo, cerca de Bilbao. Para todo tipo de celebraciones: bodas, bautizos, comidas de empresa o cualquier otro tipo de evento en Bizkaia.

Dejar una opinión